Pechuga de Pavo






Un hermoso y sabroso pavo asado de casi 11 kilos (10 kilos 760 gramos)




Un reto culinario que ya he superado.




El pavo comenzó su andadura en el interior del horno.








Ingredientes:
Un pavo casero de 10 kilos 760 gramos (11 kilos).
500 gramos de ciruelas pasas.
300 gramos de dátiles (tamaño grande).
300 gramos de orejones.
300 gramos de higos.
250 gramos de almendras naturales.
300 gramos de piñones.
4 hermosas manzanas reineta.
El zumo de dos limones.
300 cc de Brandy.
200 cc de Vino de Rueda .
700 cc de vino Pedro Ximénez.
Grasa de cerdo.
Aceite de oliva virgen extra.
Pimienta negra recién molida.
Sal gruesa de Guérande.

Compota de manzana:
2 manzanas reineta.
2 cucharaditas de azúcar.
La corteza muy fina de un limón mediano.
Un dedo de vino Fino.

Preparación: de la compota de manzana.
Mondamos las manzanas reineta, las troceamos sin pepitas, y las situamos
sobre un recipiente que podamos introducir en el microondas.
Añadimos 2 cucharaditas de azúcar, la corteza fina en trocitos del limón y un chorro de vino Fino Montilla Moriles.
Introducimos el recipiente en el microondas a temperatura media durante unos tres minutos y batimos
nuestros ingredientes con una batidora hasta obtener una crema suave y sin grumos.
Dejaremos enfriando la compota en el frigorífico, y la retiraremos
una o dos horas antes de llevarla a la mesa para acompañar nuestro plato de pavo asado.
Esta compota de manzana es muy rica dado que tiene un delicioso aroma y
sabor a limón que nos aportará una cierta acidez muy agradable y que
contrarrestará a nuestra dulce y sabrosa farsa.









Preparación:
1.- Comenzamos limpiando el pavo de restos de plumas, situándolo sobre un fuego de gas o con un soplete de cocina.
Afortunadamente, no ha sido necesario llevar a cabo esta operación
en mi caso, dado que "el galán" o sea este pavo venía con una presentación impecable.










2.- Salpimentamos generosamente el pavo con sal gruesa y pimienta negra
recién molida, por su interior y por toda la superficie exterior.








3º.- Aplicamos al pavo por su parte exterior, una fina capa o película
de grasa de cerdo con un pincel de cocina o como en mi caso, con las dos manos.
Os confieso esta licencia, dado que me había olvidado de retirar la grasa
de cerdo del frigorífico con una o dos horas de antelación,
y me vi obligada a darle un masaje exterior a esta hermosa ave.
Tengo que comentaros que era tan grande, que tuve la sensación
de que estaba llevando a cabo unas maniobras de quiromasajista.





Farsa o relleno del pavo:



4.- Para preparar la farsa del pavo, comenzamos, dejando en maceración
las frutas el día anterior en vino Pedro Ximénez, y removiendo los frutos cada 8 horas.
Es conveniente que las manzanas reinetas las troceéis en pedazos que no sean muy pequeños.
Al día siguiente, continuamos dorando ligeramente las almendras naturales
y los piñones en un poquito de aceite de oliva virgen extra.
Posteriormente, añadimos las frutas, rehogamos un poquitín y regamos
generosamente con el resto de vino Pedro Ximénez.
A fuego lento, iremos removiendo con mucho cariño nuestros ingredientes,
y reduciendo el vino, hasta obtener un resultado meloso, sabroso, oloroso e irresistible.




5º- Dejaremos enfriar la farsa y comenzamos a rellenar el interior del pavo,
ayudándonos de una paleta de madera o una cuchara.
No conviene rellenar en exceso según los consejos y las recomendaciones de las expertas.




"Suturar" a este galán.
Cuando observé como realizaba la tarea la abuela,
la dije que esto no eran los puntos de sutura que había estado realizando
en las clases prácticas de tercero de medicina en la facultad.



6.- Coseremos pues, la parte posterior del ave,
auxiliándonos de un hilo de cocina y una aguja curva.


7.- Como podéis apreciar en estas fotografías, el protagonista de este reto
fue trasladado hacia el interior del horno precalentado a 170º,
en el que ha permanecido durante cuatro horas y media (4,5 horas).







8.- La carne de esta ave es excelente, prueba de ello, es que el tiempo
de asado que teóricamente tendría que haber sido de de unas 6 horas aproximadamente,
sólo ha durado cuatro horas y media a una temperatura constante de 170º
con horno convencional sin la función turbo o aire caliente activada.





Comencé el asado, situando el ave sobre un costado como podéis apreciar
en una de las fotografías superiores, a cada media hora, y auxiliándome de dos guantes de silicona,
he ido girando la pieza y la he ido regando generosamente con su propio jugo.
Esta ha sido la tarea más complicada de llevar a cabo, dado que el
animalito pesaba lo suyo y ¡ojo!, también quemaba lo suyo.







9.- He ido regando la carne con Brandy, vino de Rueda Solea y zumo de limón durante la última hora de asado
y este ha sido el resultado final de un reto que nos ha permitido a la familia disfrutar no sólo,
de la sabrosa carne de este ave, sino sobre todo, del calor humano.



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